De la parcela al laboratorio, y vuelta
Empezamos hace años acompañando a agricultores que recibían análisis de suelo sin saber muy bien qué hacer con ellos. Vimos que el problema no era la falta de datos, sino la distancia entre el informe del laboratorio y la decisión de abonado. Desde entonces trabajamos en esa traducción: pH, materia orgánica, conductividad y microbiología convertidos en algo que se pueda aplicar en campo.